¿Merece la pena arreglar tu lavadora?


Pones la ropa en el interior del bombo, añades los productos de limpieza, escoges el programa y de repente… todo va mal. No arranca, o el agua forma un charco ante la lavadora, o escuchas un ruido sospechoso y cuando abres todo está empapado e igual de sucio que cuando entró. ¿Te suena esta situación?

Si es así, no vamos a descubrir nada nuevo si te decimos que se ha estropeado la lavadora. Pero quizás sí podamos ayudarte a decidir si llamar a un tecnico reparacion electrodomesticos en Pontevedra o, por el contrario, acudir a comprar un nuevo electrodoméstico.

Lo primero que tienes que plantearte es la edad de tu lavadora. Seguramente habrás escuchado eso de que ya no se hacen electrodomésticos como los de antes. Y aunque en algunos casos lo podemos decir con cierta añoranza, al pesar en su durabilidad, en otros lo decimos con alivio si pensamos en su consumo de luz y agua.

Si tu lavadora es antigua, incluso si es buena y el arreglo no tiene un alto precio, tal vez te convenga cambiarla porque puede ser un electrodoméstico poco eficiente que esté elevando el precio de tus facturas y además, sea poco ecológico. Si además escoges una lavadora de bajo consumo y con eficiencia energética, podrás ahorrar hasta un 30% más que con una lavadora normal.

Si por el contrario tu lavadora es reciente, arreglarla será la opción más ecológica, salvo en el caso de que lo que se haya roto sea una pieza muy cara. Llama a un técnico para que te ofrezca un presupuesto y poder valorar si merece la pena el arreglo.

Uno de los problemas que pueden tener las lavadoras son las averías en el sistema de programación, que impide realizar determinados programas. Este tipo de fallos electrónicos resultan muy caros de arreglar y normalmente los técnicos lo desaconsejan, pero por suerte no suelen impedir utilizar la lavadora, sólo el total de sus funciones. Por tanto, si tu problema es electrónico, seguramente no te merezca la pena pedir presupuesto.

Una vez que tienes tu presupuesto decide si te vale la pena o no cambiarla. Normalmente, merecerá la pena arreglarla, salvo averías muy graves. Además, el alargar la vida de los electrodomésticos que todavía son eficientes, es la mejor opción para el planeta porque evita la generación de residuos de difícil eliminación.