¿Una terraza en tu piscina? Asegúrate de que es posible


Cuando llega el buen tiempo son muchos los que quieren refrescarse con el agua de una piscina, aunque sea una portátil. Las terrazas parecen el lugar ideal para colocar una de estas piscinas que se montan fácilmente y que se llevan en cuestión de poco tiempo.

Las piscinas para terrazas sin obra son muy tentadoras, pero pueden ser un absoluto peligro para la estructura de la vivienda. Hay que tener en cuenta que una piscina que solo tenga 30 cm de altura estaría acumulando 300 kilos de peso por metro cuadrado de superficie. La mayoría de las viviendas están proyectadas para aguantar un máximo de 350 kg de peso.

Por tanto, una piscina de 40 cm ya estaría poniendo en riesgo la estructura de un edificio de calidad media en nuestro país y podría causar daños muy graves en su estructura. Por tanto ¿qué es lo que debemos de hacer?

Si se quiere instalar una piscina en una terraza el primer paso es informarse del peso que puede aguantar dicha terraza por metro cuadrado. Para eso hay que consultar con un arquitecto que pueda decírnoslo si no figuran esos datos en las escrituras o no se tienen en poder de la gestoría que lleve los papeles del edificio.

En el caso de una vivienda particular unifamiliar, lo mejor es que la piscina quede situada en el jardín, sobre el suelo. Pero si se sigue pensando que la terraza es el mejor sitio para la piscina es preferible realizar una consulta y, en cualquier caso reforzar la estructura de la terraza para poder disponer de una bonita piscina específica y no de una hinchable.

Las piscinas específicas para las terrazas son muy bonitas, especialmente aquellas que hacen función de jacuzzi y tienen agua caliente, ya que pueden usarse durante gran parte del año. Pero si no se tiene cuidado respecto a cómo se instala y sobre qué lugar se hace, a medio plazo podemos descubrir que se ha dañado la estructura de la terraza, obligando a realizar obras para reparar los daños.

Aunque no es habitual y sucede en casos en los que normalmente ya hay daños previos, una piscina de gran tamaño en una terraza poco adecuada podría llevar al derrumbe de la misma con el riesgo que eso conlleva para la integridad de las personas que habitan la vivienda.