El mejor regalo para el nuevo universitario


Si tu hijo acaba de aprobar la selectividad y va a comenzar en la Universidad, ¿no crees que se merece un premio para cerrar esta etapa de su vida y comenzar una nueva de la mejor manera posible? Ha demostrado tener responsabilidad y saber hacerse cargo de lo que implican sus estudios así que tú también debes de abrir la mano y permitirle que goce de más privilegios.

El primer paso es quitarse el carnet de conducir. Algo muy importante y que le ayudará en el mundo laboral. Es fundamental que lo haga cuanto antes para que en el momento en el que conducir sea una obligación y no una opción pueda hacerlo con toda la soltura del mundo.

El verano, libre de responsabilidades, es el mejor momento para hacerlo. Además, como es cuándo menos coches circulan por la mayor parte de las ciudades, le resultará mucho más fácil y bastante menos estresante que hacerlo bajo la lluvia y con tráfico.

Y una vez que se haya sacado el carnet de conducir, lo cual se debe de considerar parte de su formación y no un regalo, llega el verdadero premio: llevarlo a mirar coches de segunda mano para elegir uno con el que pueda comenzar a practicar y a sentirse totalmente independiente.

Seguramente el proceso sea un poco complicado, porque vosotros trataréis de ver la parte más práctica del vehículo controlando aspectos como su consumo, su resistencia o la relación calidad/ precio. Un hijo o hija en edad universitaria se va a fijar mucho más en si el coche es bonito, si es una modelo que está de moda o si tiene los extras que quieren disfrutar.

Será una interesante manera de comenzar a negociar ya de tú a tú, entre adultos, porque tu hijo ya habrá dado el paso al mundo de “los mayores”. Una buena forma de asumir que ya no tienes un niño, sino un adulto que comienza a tomar el control de su vida y que quizás en cinco o seis años ya vuele de manera totalmente independiente.

Aunque tu hijo no se vaya a llevar su coche a la ciudad en la que estudie porque consideres que es un gasto que puede ahorrarse, podrá conducir cuando venga a casa. Y, quizás, incluso sea una manera de que vuelva por el nido un poco más a menudo de lo esperado.