Un fin de semana para recordar


Nos gustaba elegir una ciudad diferente para pasar un fin de semana. Fue una época de bonanza económica y el grupo de amigos solíamos hacer escapadas una vez al mes. En aquella ocasión le tocó a Santander. Yo ya conocía la ciudad pero hacía bastante tiempo que no iba. A pesar de que era abril nos tocó un tiempo excelente. Todo pintaba bien.

Nada más llegar dejamos las cosas en la casa que habíamos alquilado y nos fuimos a echar un vistazo a la playa. Era increíble, parecía pleno mes de agosto cuando en realidad la primavera no había hecho más que comenzar. Nos volvimos escopetados a casa para cambiarnos de ropa e ir a darnos un baño.

Estuvimos hasta bien entrada la tarde en la playa. Nos fuimos otra vez a casa, nos duchamos y a disfrutar de la noche santanderina. Pero todo se empezó a torcer. Uno de los del grupo bebió demasiado rápido, empezó a hacer tonterías y cayó al suelo. Se empezó a quejar mucho del tobillo. Había que llevarle a un hospital porque la cosa pintaba mal. Pero en ese momento, alguien se dio cuenta de que no habíamos cogido las llaves. Ni las de nuestro coche, ni las de casa.

Mientras uno buscaba Cerrajeros urgentes Santander 24h, los otros discutíamos acerca de la situación. ¿Cómo era posible que nadie se diera cuenta de las llaves? No solo no teníamos las llaves del coche, sino que tampoco podíamos entrar en casa. Así que tuvimos que llamar a un taxi y dividirnos. Uno fue al hospital a acompañar al accidentado y los otros tres volvimos a casa para ver qué se podía hacer.

No podíamos entrar en casa. Tampoco queríamos llamar al dueño, que era un particular. Eran las dos de la mañana y se iba a acordar de nuestras madres. Decidimos llamar a cerrajeros urgentes Santander 24h, pagar entre todos y esperar que lo del tobillo del amigo no fuese para tanto.

Cuando entramos descubrimos que las llaves del coche estaban junto a las de la casa, en la mesita al lado de la puerta… Y nadie se percató de nada al marchar. Así que nos fuimos en coche hasta al hospital. El fin de semana había ‘terminado’ casi antes de empezar.